Los Petroglifos de Alto de las Guitarras son un importante complejo arqueológico ubicado en el distrito de Laredo, en la provincia de Trujillo, departamento de La Libertad, Perú. Se encuentra ubicado en la margen izquierda del río Moche, al fondo de la Quebrada del Alto de la Guitarra (a unos 30 km de la ciudad de Trujillo), y a una altitud promedio de 1,200 metros sobre el nivel del mar, al pie del Cerro Alto de Guitarras. El recorrido al sitio arqueológico inicia en el camino Cupisnique junto al caserío de Quirihuac y la Huaca de los Chinos, y continuando a pie por el cauce de la quebrada seca durante varias horas. El sitio alberga cerca de 200 grandes bloques de granodiorita con grabados realizados principalmente mediante la técnica de percutido y raspado superficial. Las figuras representan reptiles, aves, mamíferos, peces, personajes antropomorfos (como figuras danzantes o estilizadas) y diseños geométricos. Destacan un impactante grupo de figuras de estilo Cupisnique representando divinidades y seres míticos, asociados al periodo Formativo, así como un conjunto de petroglifos naturalistas, más sencillos, de mayor antigüedad. El sito funcionaba como una estación o punto de paso clave que unía los valles de Moche y Virú en la época prehispánica, posiblemente asociado al comercio de la sal. El Alto de las Guitarras ha sido ampliamente estudiado por el arqueólogo e investigador Cristóbal Campana, quien a lo largo de su vida publicó diferentes textos dedicados a la interpretación y descripción de sus manifestaciones rupestres.